Al momento de iniciar un negocio o servicio encontramos diversas cuestiones que debemos resolver para definir en específico qué queremos hacer y a qué público queremos llegar. Identidad, rama de servicios, propuesta de valor, ideología y hasta colores institucionales son algunos de los aspectos que pertenecen a esta etapa en el proceso de emprendimiento y que son tan importantes para el éxito de la empresa, que será conocida -además de por sus cualidades, grado de innovación y calidad en el servicio- por su nombre, lo que nos lleva a una situación que suele convertirse en un dolor de cabeza intenso para muchas personas a partir de una sencilla pregunta: ¿Cómo elijo un nombre para mi marca?

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En un mercado en el que pareciera que todos los nombres creativos ya están ocupados, elegir uno para tu empresa puede parecer una tarea titánica, que requerirá de extensas sesiones de brainstorming y numerosas discusiones sobre su significado y que además tiene una gran importancia, pues el nombre de tu empresa puede ser artífice de su gran éxito o fracaso.

Si bien es una tarea compleja y que requiere de una alta dosis de creatividad, existen algunos consejos, cortesía de grandes mentes de la industria, que pueden facilitarte un poco el proceso y propiciar incluso un mágico momento de iluminación en el que el nombre llega a ti como por arte de magia.

  1. Primero, ¿suena distinto a otras marcas en la misma categoría? Recuerda que debe destacar y no perderse en la multitud. Evita los nombres genéricos.
  2. ¿Es breve y memorable? Que sea fácil de pronunciar es clave, ya que se quedará en la mente del público con mayor facilidad. Un consejo es elegir un nombre de 3 o 4 sílabas, como máximo.
  3. Tu nombre debe ser apropiado para la empresa en la que entra y para tu mercado. Tu empresa de catering para eventos de alta categoría no tendrá éxito si se llama “Comiditas Nacho’s”, por ejemplo.
  4. ¿Qué tan complicado es pronunciarlo? Muchas veces, en el afán de hacer que suene “diferente” buscamos nombres que terminan convirtiéndose en un trabalenguas. Mantenlo simple y procura pueda pronunciarse sin problemas en español e inglés.naming
  5. ¿Es agradable al oído? Un nombre fonéticamente agradable puede beneficiar bastante su permanencia en la mente del público
  6. ¿Y si lo convertimos en verbo? Seguro has escuchado “googlear” o “twittear”; algunas marcas, por su estructura, pueden convertirse en verbo, ingresando incluso al argot popular de la sociedad, como en estos casos.
  7. ¿Está disponible y se puede registrar? Esto es clave. De nada te servirá tener un nombre increíble si no puedes registrarlo como marca ni utilizarlo en tus redes sociales. Revisa en la página del IMPI y si está disponible en las redes de tu elección.
  8. ¿Significa algo en otros idiomas? Por coincidencia, nuestro nombre puede significar algo llamativo en tagalo o en ruso, pero también puede sonar a algo negativo en francés. Nunca está de mal investigar un poco al respecto.

Sigue estos puntos y tómalo con calma, las opciones comenzarán a aparecer y muy pronto podrás bautizar tu negocio con el nombre que merece.

¡Éxito!

 

Fuentes:
http://www.bluecaribu.com/14-consejos-para-elegir-el-nombre-de-tu-empresa/
http://www.atodotraining.com/7-tips-para-elegir-el-nombre-de-tu-nueva-empresa/